Te cuento mi experiencia. Este ha sido mi recorrido hasta la fecha. Aunque es un camino sin fin: aprender y trabajar en aplicar el conocimiento para estar Viva en Armonía conmigo, con las personas que me rodean y con mi entorno. Nada más que lo que integro en mi día a día es lo que comparto.
Mi propósito es entregar mi conocimiento práctico, empírico. Aquello que he vivido desde la experiencia directa y no sólo teórica, a quienes os acercáis a mi centro. Pongo a vuestro servicio todas las herramientas psico-corporales que voy recogiendo, y es vocación acompañar a las personas que andáis en paralelo, buscando también el bienestar integral y el despertar de la Conciencia. Este es un camino compartido; esa es su mayor fuente de sentido.
Gracias por tu curiosidad e interés acercándote hasta aquí.
Yo me abrí a la Espiritualidad a través del portal de las Bellas Artes. La Belleza y el Simbolismo son el lenguaje que define nuestra naturaleza; son lo que nos hace humanos. La Poesía nos es inherente. Durante veinte años de mi camino profesional he estado dedicada mayoritariamente a la producción plástica.
Pero en paralelo, y con un mismo calado, mi camino en el conocimiento del cuerpo humano y su dimensión estética y trascendente se dio a través de la Danza. Desde niña he tenido la inmensa fortuna de desarrollar esta doble vertiente de mi sensibilidad en un hogar volcado en el amor a la Cultura y a Natura.
Ahondé en el autoconocimiento, la dimensión psicológica y filosófica del Ser y la sanación a través de experiencias traumáticas en mi adolescencia. Las emergencias espirituales y crisis en mi juventud marcaron totalmente mi rumbo; supusieron el catalizador de todo el trabajo personal de transformación y empoderamiento, para poder reclamar mi autenticidad más allá de los condicionantes externos. Integrando mis heridas, abrazando mi oscuridad.
Poder canalizar de forma equilibrada mi energía siempre ha estado vinculado para mí con la acción creativa, la actividad física y la entrega ritual; esta ha sido y es mi medicina. Es lo que articula mi día a día y me ancla en un estado de Presencia que cultivo y comparto.
Formación en Yoga
Formalmente llegué a la práctica del Yoga en 2006. Concha Pineda, mi primera instructora y con quien siempre estaré agradecida, me puso en la senda del maestro Swami Digambarananda Saraswati, considerado el Padre del Yoga en España, en cuyos cursos tuve el honor de formarme en técnicas de Meditación.
En 2017 profundicé en mis estudios haciendo la Formación para Instructores de 560 horas articulada por Mayte Criado, formadora registrada por la Yoga Alliance y fundadora de la Escuela Internacional de Yoga.
Mi curiosidad y pasión por este campo acabaron llevándome al descubrimiento del Yoga de la Danza, Shakti Dance®, magistralmente destilado por Sara Avtar Kaur y transmitido por mis queridas maestras Pilar Ucar y Cristina Font. Y, junto a la osteópata y fisiosexóloga Mireia Grossmann, desarrollé mi programa de fortalecimiento de la raíz y el núcleo que he bautizado como Shiva Yoga.
Una vez iniciada en Yoga descubres la vastedad de este territorio y la elaboración de mapas te lleva a un camino sin retorno de estudio constante. Nutrirme y dejarme sostener por otras profesionales es esencial para conservar el equilibrio:
- Bio-mecánica con Pepa Martínez.
- Yoga aéreo con el método Mind&Body Fly.
- Kundalini Yoga para la Edad Plateada con Raghurai Singh.
- Meditación sanadora Sat Nam Rasayan con Ambrosio Espinosa.
- Canto de armónicos con Francisco Lumbreras.
- …y un largo etcétera de retiros y festivales de Yoga y Espiritualidad.
— Anna Ripoll